Pieza hecha a mano, pequeña y cómoda, con forma sencilla y base ligeramente redondeada. Se esmaltó en tono claro y después se marcaron las líneas negras verticales, una a una, dejando ese punto imperfecto que la hace más artesanal. Sirve como vaso para desayunos, cuenco pequeño o incluso lapicero para tener a mano en el taller o en casa.